martes, septiembre 23, 2014

¿QUIÉN HABITA FACEBOOK?


El joven chino llora frente a la cámara; con tal desesperación le pide a su madre que lo regrese a casa, que de ahora en adelante se portará bien.
Su cara es la vívida imagen de la desesperación humana, cualquiera a verla se le estrujaría el corazón, aquel joven que tras una ventana con barrotes pide clemencia a su sufrimiento, extiende la mano en señal de rendición… su madre, lo observa en un mar de lágrimas al otro lado de la puerta de hierro.
Esta que bien podría ser una secuela de alguna terrible guerra… es más bien una secuela del mundo virtual.



En este lugar que pareciera una cárcel, pero que no lo es, sino todo lo contrario; es una clínica de rehabilitación para jóvenes y niños chinos, quienes a su adicción a las redes sociales y a los video juegos, los ha llevado a padecer enfermedades físicas y mentales…una de las graves es dejar de existir… no literalmente sino en un sentido estricto de la reclusión que los ha llevado a no comer por días y abandonar las acciones de una vida real, tan simple y sencilla como la de la convivencia humana; vital para la evolución de la sociedad.

Ahora repitamos la misma escena del inicio, el chico llora a mares, mientras la madre angustiada lo observa… el chico llora porque lleva 5 horas sin conexión a internet y le pide a su madre que lo lleve a casa… donde claro tiene todo su arsenal para conectarse a la red.

Esto que puede verse totalmente ridículo, no lo es; incluso es ya considerado un mal social, una enfermedad de la sociedad china, lugar donde la tecnología está rebasando los límites de la prudencia, creando un nivel de “Ansiedad digital” que está poniendo en peligro a las generaciones futuras.

¿Pero cómo se ha salido de nuestro control?

¿Este es el panorama que también nos espera?

Hace unos días cenando con unas amigas, me propusieron que abriera solo una red social para mi, no para La Varonita ni para La Gazeta, algo que sea simplemente tuyo…
Y que sólo nosotros tus amigos podamos ver.

Y en ese momento caigo en la reflexión que efectivamente , muy a pesar de lo que vean mis seguidores de Facebook, no comparto lo que solo a mis amigos reales cuento cuando veo en persona.
La foto de una cena con mis amigas, no dice nada de lo que platicamos ahí; ni los sentimientos ni las preocupaciones, ni las reaccione propias del ser humano.

No… no lo hago totalmente ; y la verdad me siento aliviada por eso, ahorita les cuento por qué.

¿Pero quién no lo hace?

Hay varias realidades en este asunto y la primera, casi como un sagrado mandamiento es que , todos publican lo que quieren para que sea visto por alguien más.
Pero quiénes son ese “alguien más”…

En un estudio realizado por Connected life 2014; nos habla de 4 agrandes perfiles o tipos de usuarios que existen en Facebook:

LOS FUNCIONALES: estos usuarios son el grupo más grande; no está muy involucrados 100% pues no cuenta con una conexión constante en la web.
LOS LÍDERES: quienes dan su opinión y la comparten.
LOS OBSERVADORES: muchas veces pasivos, solo likean las publicaciones.
LOS CONTACTADOS : pasan poco tiempo en línea.

Y a pesar que estas categorías pintan un panorama no tan perjudicial; la realidad es que en México apenas una quinta parte de la población cuenta con una constante (iba a decir buena pero eso no existe aquí) conexión a internet, y por tanto interactuamos en redes  sociales como Facebook;  que es hoy por hoy la red social más visitada.

Pero ¿Quiénes habitan realmente en Facebook?

Estamos cayendo en el error de pensar que Facebook es una tierra hecha, existente que nosotros solo llegamos a insertar nuestra banderita de colonización…

Facebook es un reflejo de lo que buscas en la vida; lo que deseas, anhelas, prefieres y aspiras está reflejado en cada uno de los perfiles, así que tu perfil y esas afinidades se unifican con otras similares pero nunca, iguales.

Así que esta red social, año con año se vuelve más intuitiva, te ofrece las piezas con las que armas tu muro, el resto lo haces tú.
Si te encanta la moda, veras anuncios de marcas y ropa; si lo tuyo es el deporte, por todos lados verás personas con las mismas afinidades.. . y así sucesivamente.

Si lo pensamos detenidamente, esto es de verdad peligroso; somos seres humanos, cometemos errores no somos perfectos y eso también se refleja en nuestros muros, que a medida que pasa el tiempo no solo se convierten en reflejos de nuestras mentes, sino de un escape de “la vida real”.

Byung-Chu-Han es un filosofo coreano que tiene interesantes estudios del impacto de las nuevas tecnologías en las sociedades y la manera en las que estas interactúan.

“Narcicismo y el exhibicionismo exacerbados en los usuarios”

“Cada quien exhibe en sus opiniones, pasamientos, aspiraciones y deseos sin comunicarse ni convivir con los demás”

Es absoluto, la comunicación está cambiando entre nosotros.

También nos dice : “En el mundo virtual en el que las fronteras se han desvanecido, los individuos están tan aislados, cansados y deprimidos.

El Facebook que hemos creado, está transformándonos; el filósofo Han habla también de “El Enjambre digital”, integrado por individuos aislados sin alma, desprovistos de la capacidad de actuar como colectividad.

A decir de Han,  esto también afecta nuestro sistema nervioso físico, creando “Ansiedad digital” ; “las personas han perdido el silencio que utilizan para meditar o pensar, están enredados en la ansiedad digital”.

Sin duda estas son interesantes reflexiones de un pensador que está íntimamente ligado a las sociedades poderosas, a las sociedades con potencial tecnológico…algo que , aceptémoslo, aún carecemos demasiado.
Esto puede ser una enorme ventaja; ni Facebook ni la tecnología es el demonio; pues sin duda son también herramientas muy valiosas para mejorar nuestro potencial humano.

Tal vez por ello decidí dentro de mi perfiles no compartir experiencias más personales, momentos que solo platico cara a cara con mis amigos y familiares, atesoro los momentos de interacción. Nada releva sus expresiones, sus sonrisas,  sus lágrimas…
Pero también acepto que mis perfiles están creados para ejercer un fin informativo.

Todas estas reflexiones de un futuro poco alentador en el uso excesivo de la tecnología y redes sociales, pueden ser una oportunidad para que nuestra sociedad esté prevenida.
No digo que usar una red social para compartir sea malo pero, tenemos el poder de establecer que compartir  sea una palabra real y no un botón que  sustituya un sentimiento.


@gazetatele
@lavaronita
www.lagazeta.org


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