lunes, agosto 08, 2016

¿EL FACEBOOK EN EL QUE HABITO; o en el que existo?


Una realidad innegable; Facebook está y existe, la pregunta es: ¿nosotros también en él?

Lo que pudiera ser una lógica o un juego de palabras estúpido, hoy me puso a reflexionar como nunca antes.

Los que nos dedicamos y vivimos de este asunto o sea las redes sociales; podemos presumir de conocerlas al dedillo, que dedicarles un estudio, monitoreo, uso comercial, de ocio, de entretenimiento y demás; son las herramientas que definen lo que a Facebook se le conoce (y así nació) como una “red social”.



Cuántas veces he leído textos de “chanclas vengadoras”, de rupturas amorosas, del desencanto de la vida, de los falsos amigos reales y en Facebook, de “lo mal agradecidos” en fin… lo cierto es que nuestros muros en Facebook dejan al descubierto nuestros lados más oscuros; pero también exponen nuestros lados “tiernos” nuestros lados sensibles, secundados de fotos con flores, paisajes etéreos, de Jesús con una paloma blanca, de Jesús con o sin brillitos, con o sin destellos, las de mamás con sus hijos en todos los ángulos posibles, con sus gatos, con sus perros… las palabras que desean “lo mejor” son en realidad las palabras que deseamos recibir.

Y así también, está el lado sarcástico, de la furia y la denuncia, palabras que nacen para herir, para lastimar, para decírtelas en la cara rata de dos patas, para atacar al sistema, para unirte, para denunciar el abuso, para apoyar a las causas…perdidas o no.

Será lo queramos sea; nuestra herramienta de trabajo, nuestro relax, nuestro confidente, nuestra arma secreta… lo que deseamos que sea es.

Todo ese mundo virtual, irónicamente existe.

Es intangible, pero tan real como el tiempo que le hemos dedicado a este espacio social, de la nueva era digital.

Alrededor de la 1:30 de hoy, una vieja amiga de la primaria me manda un mensaje por whatsaap; otra conocida que tenemos en común a fallecido.

Me dice el nombre y poco recuerdo honestamente, soy muy mala para recordar tiempos muy remotos como la primaria, sobre todo de personas que lleva décadas de no saber nada; así que siempre me impresiona que hay personas que pueden recordar sus años de kínder o algo así.

Me repite el nombre y apellido…¡pumm! un flash de su imagen atraviesa mi mente.
Casi por instinto volteo hacia mi Mac y en Facebook escribo su nombre.

Aparece su perfil y en ese momento la recuerdo, la foto de su perfil me revela lo que en más de 30 años no había recordado, los años de primaria.

Un escalofríos ligero recorre mi cuerpo al leer sus publicaciones.

La más reciente y útima, la hizo el sábado.

Hace unos días en Veracruz, sufrimos el paso de un fenómeno meteorológico llamado “Earl”; ha llovido de manera infernal algunos días y en otros a azotado vientos fuertes a moderados.

Así lo redacté para el noticiero de esta mañana, que como siempre leyó mi padre frente a la pantalla.

La cifra eran 10 fallecidos, pero en el trascurso de la mañana subió a 11.

Así es; no pude evitar preguntarme si esa cifra correspondió a mi antigua compañera.

Leo su última publicación y los comentarios me dejaron anonadada.

Los primeros corresponden claro, al poco instante de escribirlo, al parecer ella saldría de viaje; pero al leer los comentarios de la fecha de hoy, se tornan por su puesto muy tristes.

Se forma una especie de foro entre los que comentan, que son sus amistades más cercanas, ahí me entero que falleció en un accidente automovilístico mientras regresaba a su tierra Coatzacoalcos.

“Libre por siempre” leía en repetidas ocasiones, al parecer era una de sus frases favoritas; algunos comentarios eran en verdad muy emotivos, sin embargo, lo que me conmocionó de verdad es que aquellas palabras se las escribían como si en algún momento llegara a leerlas y en su defecto regresar la misiva con un like.

No me dispongo a criticar este maravilloso acto de emotividad humana; sino todo lo contrario.

Tal cual como un libro de condolencias, las frases desfilaban como un “hasta pronto” “buen viaje” …
No puedo evitar preguntarme si cada persona que escribió esas palabras, encuentran en este perfil de una red social, un aliciente, el momento de un universo paralelo que les indica que ella en realidad no ha fallecido; que en algún momento subirá muchísimas fotos alegres de su último viaje.

Yo me uní a las palabras de condolencia para su familia y un “dios te recibe en este momento”, y no pude evitar sentirme tonta al expresarle esos deseos a alguien que ya no está; debo ser honesta.

Ésta última publicación también me dejó impactada, sus palabras no las pondré textuales para proteger la privacidad de la misma, pero se leen más o menos así:

“Bye bye Coatzacoalcos, #graciastotales #soylibre”

Pero esto sin duda me pone a reflexionar, increíble que sus últimas palabras en Facebook sean literalmente un adiós.

Ya puedo imaginar la infinidad de teorías que rondan en sus mentes.

Facebook, se ha calificado de todo, de lo malo y lo bueno, de los pros y los contras, de ser un arma poderosa, de ser la perdición de la humanidad, de volvernos antisociales, en fin…
La realidad es que el ser humano ha creado un mundo paralelo en Facebook; un universo donde cualquiera que “existe” en facebook “existirá eternamente”

¿Ustedes qué opinan?

@lavaronita
@gazetatele

www.lavaronita.blogspot.com




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